Cuando una especie experimenta una caída poblacional (o un cuello de botella), su diversidad genética se ve afectada. La baja diversidad desencadena una cascada de problemas, desde endogamia hasta combinaciones de alelos malos y, en última instancia, reducción de la salud y la supervivencia. Por ejemplo, el elefante marino del norte, cazado hasta casi extinguirse en el siglo XIX, sigue sufriendo un escaso éxito reproductivo y alimentario a pesar de una recuperación de su población de más de 200.000 individuos.
Pero un nuevo estudio publicado hoy ciencia Muestra que la recuperación genética de un deterioro es posible. Koalas (Phascolarctos grisus) eran comunes en toda Australia, pero se han visto obstaculizadas por la pérdida de hábitat, la depredación y las enfermedades, lo que los ha puesto en peligro en partes de su área de distribución. Utilizando datos del genoma completo de 418 koalas de 27 poblaciones de toda Australia, investigadores de varias universidades australianas examinaron la diversidad genética actual de los koalas.
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Su modelo poblacional mostró que la población de koalas en Victoria, en la región sureste del país, experimentó un cambio particularmente dramático: se redujo a solo 102 individuos y luego se expandió a 494 individuos en 35 generaciones. Como resultado, estudios anteriores consideraban que la población de Victoria era menos diversa, pero esta nueva prueba de genoma completo, que incluye alelos raros, ofrece un panorama más matizado. A pesar de soportar la reducida diversidad de barreras extremas, los koalas Victoria muestran signos de recuperación genética.
Alelos raros reaparecen en las poblaciones, reflejando el patrón que se observa cuando una pequeña población de una especie invasora coloniza una nueva ubicación y luego se expande. A medida que la población crece, los genes cambian mediante recombinación y cambian mediante nuevas mutaciones, lo que produce diversidad genética. Los autores del estudio sugieren que en biología se subestima un poderoso mecanismo de conservación de energía para alterar las combinaciones de alelos malos en la recombinación y aumentar el potencial adaptativo.
«La recuperación de poblaciones interrumpidas puede ocurrir mediante un rápido crecimiento demográfico», concluyeron los autores del estudio. «Puede restaurar el potencial evolutivo en poblaciones amenazadas».
Esencialmente, el rápido retorno de poblaciones alteradas puede restablecer la variación genética perdida, sentando las bases para la recuperación de una cantidad saludable de potencial evolutivo. O dicho de manera más simple, un cuello de botella no siempre es una marcha lenta hacia la extinción. ![]()
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Imagen principal: Slowmogly / Shutterstock

