
Investigadores de la Universidad de Sydney han descubierto que las poblaciones de koalas con baja diversidad genética se están recuperando «reorganizando» sus genes para eliminar mutaciones dañinas.
Este estudio demuestra que los conservacionistas deben observar las tendencias de crecimiento de la población, no sólo una puntuación genética estática, para predecir el riesgo de extinción.
Un estudio histórico publicado en Science desafía una creencia arraigada en la biología de la conservación al demostrar que la diversidad genética no es un «cuadro de mando estático» para el riesgo de extinción.
Al analizar 418 genomas completos de koalas de toda Australia, investigadores de la Universidad de Sydney y Caesars Australia descubrieron que las poblaciones que antes se pensaba que estaban en mayor riesgo en realidad mostraban signos de regeneración genética. Esta evidencia, por primera vez en el mundo, sugiere que la dirección en la que evoluciona una población es tan importante como su nivel actual de diversidad.
Oposición obstructiva
Los conservacionistas han asumido tradicionalmente que cuando las poblaciones colapsan (fenómeno conocido como «cuello de botella»), la pérdida resultante de diversidad genética conduce inevitablemente a la endogamia y a mutaciones nocivas. Sin embargo, la investigación sobre los koalas revela una realidad más compleja.
La investigación ha encontrado que:
- Población de respuesta:
- A pesar de una mayor diversidad genética general, estas poblaciones en disminución en realidad portan mutaciones genéticas más nocivas.
- Población del sur (Victoria):
- A pesar de haber sobrevivido a graves perturbaciones históricas, estas poblaciones en crecimiento están mostrando una «recuperación genética».
Regeneración y recuperación genética.
Las poblaciones de koalas victorianas llevan mucho tiempo genéticamente comprometidas. Sin embargo, las nuevas líneas de base genómicas establecidas después de los incendios forestales del Verano Negro de 2019-20 muestran que esta población se está expandiendo. Este crecimiento permite la “recombinación” (la reorganización natural de genes) para crear nuevas combinaciones genéticas y filtrar mutaciones nocivas.
El Dr. Colin Ahrens, uno de los investigadores principales, señaló que este aumento aporta ventajas genéticas reales, incluida una mayor capacidad de adaptación. Los estudios muestran que estas poblaciones cuentan historias de recuperación en lugar de declive, si tienen espacio demográfico para expandirse.
Implicaciones para la conservación global
Los hallazgos tienen implicaciones importantes para la forma en que gestionamos las especies en peligro de extinción a nivel mundial. Muchas especies amenazadas han experimentado pérdida y alteración de su hábitat, pero juzgar sus posibilidades de supervivencia basándose únicamente en la diversidad genética actual puede ser un error.
Los pasos clave para la gestión de la conservación incluyen:
- Superar las medidas estáticas:
- Una alta diversidad genética no siempre equivale a seguridad, y una baja diversidad no siempre equivale a un callejón sin salida.
- Monitoreo de la evolución:
- Comprender si una población está expandiéndose o disminuyendo es un mejor indicador de la salud futura que una sola instantánea de sus genes.
- Reevaluar la transferencia:
- Si bien mover animales entre poblaciones (translocación) es una herramienta común, esta investigación sugiere que primero debemos comprender las firmas genéticas específicas y los aspectos evolutivos de esos grupos.
Una nueva base para el futuro
Los esfuerzos de secuenciación a gran escala han proporcionado una base importante para comprender cómo están evolucionando los koalas en un entorno que cambia rápidamente. A medida que las especies continúan enfrentándose a las amenazas del cambio climático y la fragmentación del hábitat, este estudio insta a los científicos a observar los procesos que evolucionan a través de generaciones en lugar de centrarse en el estado del genoma.

