Muchas gracias a la reportera del Globe Kate Selig por actualizarnos sobre la investigación de geoingeniería oceánica realizada por la Institución Oceanográfica Woods Hole de Cape Cod («El experimento oceánico ‘antiácido’ apunta al cambio climático», Metro, 27 de febrero).
Los científicos han informado de un éxito inicial con una prueba a pequeña escala en el mundo real aprobada por la Agencia de Protección Ambiental para absorber dióxido de carbono alcalinizando los océanos para combatir los crecientes niveles atmosféricos que contribuyen al cambio climático global. En una importante reunión sobre ciencias oceánicas celebrada en Glasgow el mes pasado, los científicos de Woods Hole detallaron cómo capturar dióxido de carbono sin dañar la vida marina.
Hay escépticos científicamente cualificados que dudan de que este método pueda ampliarse o que creen que dañará la vida marina. Algunos creen que tales esfuerzos evitarán un abandono de los combustibles fósiles.
Pero una empresa canadiense con fines de lucro ya ha comenzado a utilizar este método para vender créditos de carbono. Por eso me alegra ver el cuidadoso enfoque científico, paso a paso, de los expertos de Woods Hole, que prueban si puede ser un elemento disuasivo eficaz contra el calentamiento global. En 2080, cuando se prevé que la temperatura global promedio supere los 2°C por encima de los niveles preindustriales, el mundo seguramente querrá saber qué métodos pueden frenar un mayor calentamiento y cuáles no.
Bill Beckett
ciudad agua

