Los peces de los arrecifes de coral se encuentran entre las criaturas más coloridas del planeta. Rayas horizontales o verticales, manchas circulares o en forma de ojos, patrones en forma de silla de montar o de laberinto… su diversidad visual es impresionante. Pero esta explosión de patrones y colores no es resultado del azar. Durante mucho tiempo, los científicos se han preguntado sobre el origen de esta diversidad, preguntándose si es el resultado de presiones ecológicas locales (cada océano moldea su propia diversidad de patrones de pigmentación) o si sigue leyes evolutivas más universales.
Para responder a esta pregunta, Bruno Friedrich y sus colegas analizaron los patrones de pigmentación de 918 especies pertenecientes a seis familias principales de peces de arrecife: el pez cirujano (Acanthuridae), mariposa (Chaetodontidae), pargos (Lutjanidae), salmonetes (mulide), pez ángel (Pomacanthidae), y arbitrario (Pomacentridae) codificando sistemáticamente treinta tipos de patrones diferentes en fotografías de cada especie, los investigadores compilaron una base de datos única que cubre cinco regiones biogeográficas principales del mundo: el Atlántico, el Océano Índico occidental, el Indo-Pacífico central, el Pacífico central y el Pacífico oriental tropical.
Cuantas más especies hay, más variados son los patrones de color.
«El hallazgo preliminar más interesante es que pudimos vincular la diversidad de patrones de color con el número de especies presentes en una región», explica Bruno Friedrich, biólogo evolutivo de la ULiège. Cuantas más especies alberga un océano, más patrones diversos tiene. Este hallazgo sugiere que la especiación (el proceso por el cual aparecen nuevas especies) y la importancia del reconocimiento visual de sus congéneres desempeñan un papel importante en la diversidad de patrones en relación con las condiciones ambientales locales».
Pero el resultado más sorprendente obtenido por el equipo científico se refiere a la dinámica evolutiva de estos patrones. «Evolucionan muy rápidamente, pero en un espacio limitado», afirma el investigador. En otras palabras, los peces de arrecife exploran posibilidades decorativas rápidamente disponibles, pero estas posibilidades están limitadas por los procesos biológicos que producen colores y patrones. Esta combinación de velocidad y limitación explica por qué especies que no están estrechamente relacionadas y que viven en océanos diferentes, a veces terminan luciendo motivos aparentemente similares. Esto se llama convergencia evolutiva».
Patrones de forma desde dentro
¿Cómo se puede explicar esta limitación evolutiva? Los investigadores señalan procesos celulares y de desarrollo que gobiernan la formación de patrones de pigmentación. Los patrones son creados no sólo por el medio ambiente o los depredadores, sino también por «reglas internas» biológicas que limitan la gama de formas posibles. Así, en todos los océanos, los peces de arrecife se agrupan en la misma solución visual, no porque estén sujetos exactamente a las mismas presiones externas, sino porque comparten procesos de desarrollo similares.
El trabajo es consistente con la investigación realizada por el Laboratorio de Ecología Evolutiva de la ULiège, que ya ha explorado la evolución de los patrones de color del pez payaso. Esto abre nuevas perspectivas para comprender los procesos subyacentes que crean y dan forma a este aspecto aparentemente fascinante de la biodiversidad. Al mapear la variación del patrón de pigmentación de casi mil especies en todo el mundo, este estudio proporciona una respuesta importante: los patrones de color de los peces de arrecife no son simplemente un reflejo de su entorno local; Cuentan una historia evolutiva moldeada por la especiación, la convergencia y profundas limitaciones biológicas.

